Con B de boicot
El periodista Mario Campos aborda el próximo choque que se viene con la discusión del plan B
Esta semana, salvo que ocurra alguna sorpresa, será aprobado por el Congreso el llamado Plan B del presidente López Obrador. Tema que muchos saben, es en realidad un boicot al sistema electoral construído durante las últimas décadas.
En ese paquete de reformas, como han explicado una y otra vez las autoridades electorales, se desmantela buena parte de la estructura del Instituto, se le quitan facultades para sancionar a políticos y sus partidos, y se abren más espacios para el activismo desde los distintos gobiernos.
La reforma además es una imposición, pues a diferencia de todas las anteriores, no cuenta con el aval de ninguna fuerza política de oposición, ni responde a un reclamo ciudadano sino que fue construida desde la lógica de quien tiene ahora el poder y no tiene planes de soltarlo.
Lo que vendrá después es la judicialización del tema. La multiplicación de los litigios de trabajadores, autoridades electorales, partidos, y está cantado que vendrá un nuevo choque entre el Poder Ejecutivo y la Suprema Corte que tendrá que poner el punto final a los debates sobre este tema.
En este marco, será también la marcha del próximo 26 de febrero, que intentará igualar o superar la convocatoria del pasado 13 de noviembre, en la que cientos de miles salieron a las calles en múltiples puntos del país.
Sin duda, el presidente López Obrador ha marcado un antes y un después en muchos temas, pero ninguno de ellos tan trascendente como el llamado Plan B.
Habrá por ello que poner especial atención a lo que en los siguientes meses habremos de vivir.