Tribunal de Ecuador declara ‘ilegal y arbitraria’ detención de Jorge Glas en embajada de México

Pese a descalificar la detención, Jorge Glas se mantendrá en prisión por otros presuntos delitos.

Asalto a la Embajada de México en Ecuador
Foto: AFP

Un tribunal del Ecuador declaró como ilegal y arbitraria la detención del ex vicepresidente Jorge Glas en la Embajada de México en Quito, la cual fue allanada el viernes pasado.

La Sala Especializada en Familia, Niñez, Adolescencia y Adolescentes Infractores de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador consideró que se violaron los derechos de Jorge Glas, luego de que el Estado ecuatoriano no cumplió con el procedimiento contemplado en la normativa nacional para el allanamiento de misiones diplomáticas.

La jueza Mónica Heredia sostuvo que dicho tribunal "verifica que la detención fue ilegal y arbitraria"; sin embargo señaló que debido a la existencia de sentencias previas "este tribunal no puede modificar la condena impuesta (de prisión)".

En ese sentido, la Sala Especializada señaló que "no es procedente conceder la libertad al ciudadano al existir en su contra otra orden de privación de libertad distinta a la que motivó la presente acción de habeas corpus".

Lo que contraviene con los planes de la defensa de Jorge Glas que pretendía que el tribunal declarara ilegal su detención en la embajada mexicana, argumentando que violaron sus derechos humanos y el derecho internacional, y que se ordenara su libertad o el traslado a otra sede diplomática.

Tensión diplomática entre México y Ecuador 

La comunidad internacional y la OEA descalificó la irrupción de elementos armados en la Embajada de México en Quito, Ecuador, operativo en el que se llevó a cabo la captura de Jorge Glas, quien está acusado de diversos delitos. 

La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución para condenar enérgicamente el violento asalto de la policía ecuatoriana a la Embajada mexicana en Quito. Además llamó a los dos países a dialogar para resolver la disputa, y reafirmó la obligación de los países de respetar “los privilegios e inmunidades de las misiones diplomáticas".