¿Qué se ha dicho en EUA sobre la reforma eléctrica que impulsa AMLO?

Desde las cámaras de comercio, el Congreso y un primer análisis publicado los cambios propuestos en ese sector no han sido bien recibidos.

La reforma eléctrica planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador no ha sido bien recibida por el gobierno de Estados Unidos, así como por las cámaras empresariales de ese país. Conforme pasan las semanas los señalamientos han arreciado. El más reciente episodio es el adelanto de un informe del Laboratorio Nacional de Energía Renovable del Departamento de Energía publicado por la agencia Bloomberg que advierte que, de tener luz verde, los cambios pondrían en peligro los compromisos realizados por México para combatir el cambio climático en el Acuerdo de París. Este es el recuento de lo que se ha dicho al respecto desde el vecino del norte

El primer toque. Fue el 11 de octubre, cuando el gobierno de Washington se pronunció por primera vez desde la presentación de la iniciativa realizada el 30 de septiembre al Congreso de la Unión. La subsecretaria de Comercio Exterior, Luz María de la Mora, sostuvo una llamada introductoria con el recién nombrado representante comercial adjunto, Jayme White.

“El embajador White enfatizó varios asuntos bilaterales vigentes, incluyendo la política energética de México y la importancia de que las autoridades mexicanas reestablezcan la autorización para productos agrícolas biotecnológicos”, según se informó en un comunicado.

El sector comercial. Poco después, el 14 de octubre, la American Chamber of Commerce (AmCham) de México expresó su  “preocupación” por los efectos que podría tener dicha propuesta, en particular por limitar la participación de los productores privados. Según su análisis, en medio de la reactivación económica nacional y regional en la que México y Estados Unidos están realizando esfuerzos conjuntos,  habría repercusiones de tipo negativo.

En primer lugar, “el clima de confianza y certidumbre necesaria para la recuperación”, ya que no plantea, dijeron, respetar los esquemas regulatorios y contractuales con los que se realizaron inversiones a largo plazo. En segundo lugar, opinaron, “contraviene los compromisos establecidos por México en el T-MEC“, ya que eliminaría los órganos reguladores coordinados en materia energética y el mercado eléctrico mayorista, además de que impondría cuotas de mercado y cancelaría contratos privados, aseguraron.

Los congresistas. El tono del rechazo aumentó el 19 de octubre al conocerse que 20 congresistas enviaron una carta al Embajador en México, Ken Salazar, para que plantee las preocupaciones que existen porque el Gobierno de México ha tomado varias acciones que discriminan a los productores de energía de aquel país y favorecen a las empresas estatales mexicanas.

“Esto incluye las modificaciones recientes a la Ley de Hidrocarburos, que otorga a los funcionarios mexicanos la facultad de suspender y revocar permisos clave para operaciones privadas, y más recientemente, las reformas constitucionales propuestas por el gobierno, mismas que aumentarían el control estatal de la industria eléctrica y limitarían severamente la inversión privada”, señaló la misiva.

Los congresistas demócratas y republicanos advirtieron que estas acciones dañan la relación comercial entre México y Estados Unidos y que representan una potencial violación al  T-MEC. El llamado fue para que Ken Salazar se relacione directamente con los altos funcionarios del gobierno mexicano para garantizar que las empresas de energía estadounidenses puedan exportar bienes de manera justa y puedan continuar impulsando la inversión privada y el crecimiento del empleo en toda la región.

Un análisis. De acuerdo con lo publicado con la agencia Bloomberg, el Laboratorio Nacional de Energía Renovable del Departamento de Energía estadounidense puntualizó en su informe que si la reforma eléctrica se aprueba en los términos que está ahora, el riesgo de que se incrementen las emisiones de carbono de México se dispararía hasta en un 65% . A su vez los costos de la electricidad también podrían aumentar hasta en 54%, al otorgarse al Estado un mayor control sobre el mercado eléctrico.

El estudio se habría llevado a cabo en nombre de 21 Century Power Partnership, una iniciativa de la agencia de Energía Limpia. Usó datos de generación desde septiembre de 2020 hasta agosto de 2021, incluida la carga, la combinación de capacidad de generación y los datos meteorológicos para el sistema eléctrico mexicano. Se tuvieron en cuenta los costos de producción, las emisiones y la confiabilidad del sistema para generar varios escenarios bajo las reformas propuestas.