Jaime Bonilla desestima decisión de TEPJF de aceptar las impugnaciones contra su regreso a su escaño en el Senado

Recuerda que la reincorporación es un acto parlamentario y no de tipo electoral y se sustenta en lo que dice el artículo 125 constitucional.

Jaime Bonilla, senador por Morena

El exgobernador de Baja California Jaime Bonilla desestimó la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial (TEPJF), a través de su Sala Regional en Guadalajara, aceptar las impugnaciones presentadas en contra de su regreso al escaño que le corresponde como senador de la República. En un comunicado establece a  través de 4 puntos donde establece que los promoventes no cuentan con legitimidad para impulsar esos recursos. Recuerda que la reincorporación es un acto parlamentario y no de tipo electoral. Se sustenta en lo que dice el artículo 125 constitucional; y finalmente advierte que la resolución emitida no es definitiva.

Decisión. Por unanimidad de votos, la Sala Regional Guadalajara del TEPJF dio la razón al Partido Acción Nacional y revocó la reincorporación del ex gobernador al Senado de la República, pues la ley lo impide. La denuncia por la que se dio este fallo la presentó la dirigencia del PAN en Baja California, a cargo de Mario Osuna Jiménez.  

Argumento. Se recordó que existe un impedimento legal para que un legislador que solicitó licencia para asumir otro cargo público, retome su silla una vez que ese segundo puesto concluyó. “Existe un impedimento legal para que el ciudadano regrese al cargo luego de haberse desempeñado como gobernador durante la vigencia de una licencia por tiempo indefinido aprobada por la Cámara de Senadores, ya que al tomar protesta como mandatario estatal optó por dicho cargo de elección popular y agotó su derecho a elegir entre ambos, quedando vacante la senaduría, de ahí que no sea posible su reincorporación a esta última”, explica la sentencia.

¿Qué sigue? La sentencia ordena que el Senado convoque al suplente de Bonilla para que sea él quien ocupe el escaño y se mantenga como senador, tal como lo hizo mientras el morenista gobernaba Baja California.